En Cabrero, Ana Uribe y su hija Melani Campos han transformado su pasión por el tejido en ‘Family Crochet’, un negocio que comenzó con boinas y hoy triunfa con creativos amigurumis. Combinando la experiencia de Ana y la habilidad digital de Melani, este dúo familiar demuestra el valor de la artesanía local.
Un Emprendimiento Familiar que Crece en Cabrero
Ana Uribe y su hija Melani Campos, de 18 años, están detrás de “Family Crochet”, un exitoso emprendimiento familiar con base en Cabrero que ha ganado popularidad gracias a sus creaciones tejidas a mano. Lo que comenzó hace cinco años con la confección de boinas, hoy se ha diversificado principalmente hacia los amigurumis (muñecos tejidos), combinando la experiencia artesanal de Ana con la gestión digital de Melani para comercializar sus productos a través de redes sociales y ferias locales.
De la Tradición al Mundo Digital
Ana Uribe relata que sus inicios fueron autodidactas. Tras comenzar con gorros y boinas, su curiosidad la llevó a explorar nuevas técnicas en plataformas como YouTube. “Empecé con el tema de las boinas… y después ya me fui buscando en YouTube. Empecé a buscar diseños de cada cosita y empecé a sacarle los patrones”, cuenta. Este proceso de autoaprendizaje fue clave para evolucionar hacia los amigurumis, siendo los gatitos los productos más vendidos actualmente.
A mí me gusta más el desafío, por eso hice esa muñeca.
Un Dúo que Combina Experiencia y Juventud
Hace aproximadamente seis meses, el emprendimiento se convirtió en un verdadero proyecto familiar con la incorporación de Melani. Ambas han encontrado un equilibrio perfecto: mientras Ana se dedica a las piezas de mayor envergadura y complejidad, su hija se especializa en trabajos más pequeños y, fundamentalmente, en la comunicación con los clientes. “Ella como… sabe más de lo que es tecnología, ella los recibe y me dice: ‘Mami, necesitan esto’, y yo así lo hago”, explica Ana sobre el rol de su hija.
El Valor del Trabajo Hecho a Mano
El tiempo y la dedicación son la base de cada pieza. Un gatito puede tomar cerca de dos horas y media, pero creaciones más elaboradas, como un muñeco bebé con múltiples detalles, pueden requerir hasta cinco días de trabajo. Esta dedicación se refleja en la calidad y el cariño que los clientes reconocen, con precios que varían desde los $3.000 en figuras pequeñas. La satisfacción de sus clientes y la positiva recepción en ferias locales han sido una gran motivación para seguir creciendo. “Tuvimos una feria que me invitaron y tuvimos buena recepción. Les gustó harto el trabajo”, relata Ana. Para los interesados en adquirir estas creaciones únicas de Cabrero, pueden contactarlas a través de su Instagram o directamente por WhatsApp al +56 9 8357 3340.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elcontraste.cl.




