La cocinera Maita Apparcel, originaria de Osorno, ha forjado una destacada carrera desde Santiago hasta Barcelona. Hoy, con su estudio ‘Sigue la Corriente’, se aleja del formato tradicional para explorar nuevas narrativas en torno a la comida.
La chef Maita Apparcel, originaria de Osorno, está redefiniendo los límites de la gastronomía en Chile con su innovador proyecto ‘Sigue la Corriente’. Tras una extensa carrera que la llevó por cocinas de Santiago, Barcelona y Australia, Apparcel ha decidido alejarse del formato de restaurante tradicional para explorar la comida como una forma de narrativa cultural, colaborando con museos, festivales y producciones de moda.
Una carrera internacional
Nacida en 1995, la vocación de Apparcel la llevó a Santiago a los 18 años para estudiar en la escuela de gastronomía Ecole. Su búsqueda de experiencia la condujo a Europa, donde trabajó en varios restaurantes de Barcelona, destacando su paso por Yakumanka, el local del célebre chef peruano Gastón Acurio. Posteriormente, su viaje profesional continuó en Byron Bay, Australia, donde siguió perfeccionando su arte culinario.
Innovación en tiempos de pandemia
El regreso de Maita Apparcel a Chile coincidió con el inicio de la pandemia. Lejos de detenerse, la chef canalizó su creatividad organizando cenas clandestinas en su departamento de Providencia, las cuales se convirtieron en un fenómeno tal que requerían reservas con semanas de antelación. [MEDIA_TOKEN_1] Esta etapa fue crucial para consolidar su nombre en la escena local antes de integrarse como sous–chef en el conocido Cora Bistró.
‘Sigue la Corriente’: Un estudio gastronómico
Finalmente, su espíritu independiente la llevó a crear ‘Sigue la Corriente’, un proyecto que ella misma describe como ‘un estudio gastronómico desde donde se proponen nuevas narrativas en torno a la comida’. Con esta iniciativa, se ha enfocado en el mundo de la banquetería y las experiencias culinarias, pero con un estilo libre y difícil de clasificar.
Siempre dejando que la comida encuentre distintas formas
A través de este enfoque, Apparcel demuestra que la cocina puede ser un vehículo para el arte y la cultura, trascendiendo los muros de un restaurante.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




