La definición del campeón de la Primera B está en suspenso a la espera de un fallo del Tribunal de Disciplina de la ANFP. Deportes Melipilla enfrenta graves acusaciones por irregularidades contractuales que podrían alterar completamente la tabla de posiciones.
Un final de campeonato en vilo
A solo días de disputarse la última fecha del campeonato de Ascenso, la incertidumbre reina en la Primera B. La definición del campeón y los equipos que disputarán la liguilla de promoción están en suspenso, a la espera de un fallo crucial del Tribunal de Disciplina de la ANFP. La investigación se centra en el club Deportes Melipilla, acusado de graves irregularidades administrativas y contractuales que podrían alterar todo el desenlace de la temporada 2026.
Graves acusaciones y posibles sanciones
La denuncia, presentada por un grupo de clubes entre los que se contarían San Felipe, Copiapó y Rangers, apunta a la existencia de ‘dobles contratos’ y pagos irregulares a jugadores del plantel de Melipilla. Estas prácticas, de ser comprobadas, constituyen una falta grave a las bases del torneo y al fair play financiero que busca resguardar la ANFP.
Las posibles sanciones que arriesga el club son severas y podrían cambiar el destino de la competencia. Según el reglamento, las penas van desde cuantiosas multas económicas hasta la resta de puntos, lo que afectaría directamente su posición en la tabla. En el escenario más drástico, el club podría enfrentar la pérdida de la categoría o la desafiliación.
Esta situación adultera por completo la competencia. No es justo que clubes que hemos hecho las cosas bien nos veamos perjudicados por quienes buscan sacar ventajas antideportivas. Exigimos una resolución rápida y ejemplar.
Impacto en la comunidad y el valor deportivo
Para los hinchas y la comunidad de Cabrero, seguidores del fútbol nacional, este tipo de conflictos empañan el espíritu deportivo. La transparencia y el juego limpio son valores fundamentales que deben primar en toda competencia. La decisión del Tribunal de Disciplina no solo definirá un campeón, sino que también sentará un precedente sobre la importancia de la probidad administrativa en el deporte.
Mientras tanto, los equipos y sus seguidores deben esperar con nerviosismo una resolución que llegará desde las oficinas de Quilín. El resultado en la cancha podría no ser el definitivo, dejando un manto de duda sobre una de las definiciones más polémicas del fútbol chileno en los últimos años.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de cooperativa.cl.



