A través de una carta, un joven relata cómo el notebook que recibió del programa de Becas TIC en 2021 no solo le permitió estudiar en pandemia, sino que también impulsó el trabajo de su madre y su propio emprendimiento, generando un ingreso vital para su hogar.
Un testimonio que resuena en la comunidad
CABRERO, 06 de octubre de 2026.- En una carta que mantiene plena vigencia, el estudiante Sebastián Rivas compartió un potente testimonio sobre el impacto transformador que tuvo en su vida y la de su familia el computador que recibió en 2021 por parte del Ministerio de Educación. El relato, que destaca el valor de las políticas de inclusión digital, detalla cómo un solo dispositivo se convirtió en un pilar para la educación, el empleo y un inesperado emprendimiento familiar.
Un salvavidas en plena pandemia
La historia comienza en 2021, durante la crisis sanitaria del Covid-19. El notebook, entregado a través del programa de Becas de Acceso a TIC (conocido popularmente como ‘Yo elijo mi PC’) gestionado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), fue crucial. Le permitió a Sebastián conectarse a sus clases online y, al mismo tiempo, posibilitó que su madre pudiera trabajar a distancia cuando el confinamiento paralizó gran parte de la actividad presencial.
El nacimiento de un emprendimiento familiar
El alcance del dispositivo no se detuvo ahí. Sirvió para que su hermano mayor confeccionara su primer currículum y para que su madre actualizara el suyo, lo que le ayudó a conseguir un nuevo trabajo e incluso a invertir en una impresora. Este nuevo elemento inspiró a Sebastián, quien, tras ver tutoriales en internet, aprendió a usar herramientas de diseño y comenzó a ofrecer servicios de impresión. “Empecé a imprimir y vender de todo: Documentos, posters, photo cards, tarjetas de presentación, imágenes para trabajos, stickers, logos, etc.”, relata, describiéndolo como un salvavidas económico para su hogar.
Mi computador se ha transformado en una fuente de conocimiento, educación, trabajo, emprendimiento y una tonelada de posibilidades inimaginables. No solo para mí y mi núcleo familiar, sino que para todo un país.
Una defensa de la inversión pública
A cinco años de recibir esa herramienta, el testimonio de Rivas resuena como un recordatorio del impacto a largo plazo de la inversión estatal en tecnología para la educación. En su carta, el estudiante realiza una férrea defensa de estos programas, afirmando que el camino al desarrollo no pasa por recortes presupuestarios en áreas tan sensibles. “La forma de que Chile prospere es a través de que el Estado subsidiario cumpla el rol que le corresponde y les entregue esta herramienta a las familias chilenas. Cuando la familia progresa, Chile progresa”, concluye.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de resumen.cl.




