Tras años de construcción, el 1 de octubre de 1916 se materializó un anhelo para las comunidades del secano costero de la antigua provincia de Concepción con la inauguración del ramal ferroviario entre Coelemu y el puerto de Tomé. La línea, que se desprendía del ramal principal Rucapequén-Concepción, permitió una conexión directa y eficiente para la salida de productos como trigo, legumbres y vino desde el interior hacia la costa.
El tren no solo impulsó la economía local, facilitando el comercio y la actividad agrícola, sino que también transformó la vida social de la zona, mejorando la conectividad de pasajeros entre Coelemu, Rafael, Menque y Tomé. Aunque el ramal fue finalmente levantado en la década de 1980, su existencia durante más de 60 años dejó una huella imborrable en el desarrollo y la memoria de estas comunas.
Fuente: Anales del Instituto de Ingenieros de Chile; ‘Historia del Ferrocarril en Chile’ de Ian Thomson y Dietrich Angerstein; Archivos de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE).




