El 19 de septiembre de 1873 marcó un antes y un después para la Región del Biobío y el entonces Ñuble. En esa fecha se entregó oficialmente al servicio el tramo del Ferrocarril al Sur que unía las ciudades de Chillán y San Rosendo, un nudo ferroviario estratégico. Este avance de la ingeniería, parte del ambicioso plan estatal para conectar el país, fue celebrado con gran pompa en las localidades beneficiadas.
La llegada del tren revolucionó la zona, permitiendo el transporte rápido y masivo de productos agrícolas, como el trigo y el vino, hacia los puertos y la capital. Pueblos como General Cruz y estaciones como la de Yumbel florecieron gracias al ferrocarril, que no solo trajo progreso económico, sino también un profundo cambio social y cultural, acortando distancias y conectando a sus habitantes con el resto de Chile.
Fuente: Thomson, Ian y Angerstein, Dietrich. ‘Historia del Ferrocarril en Chile’. / Archivo de la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE).




