A pocos días de las elecciones de este domingo en Suecia, la pugna por el voto obrero se intensifica. El testimonio de antiguos votantes socialdemócratas que ahora apoyan a la ultraderecha, como en la ciudad de Eskilstuna, evidencia un profundo cambio en el panorama político del país.
Este domingo 13 de septiembre, Suecia acude a las urnas en un escenario de alta tensión política, donde el tradicional Partido Socialdemócrata y el partido de ultraderecha Demócratas Suecos se enfrentan en una reñida batalla por el voto de la clase trabajadora. En ciudades como Eskilstuna, el testimonio de votantes de toda la vida refleja un profundo cambio de lealtad que podría ser decisivo en los resultados.
El rostro del descontento
Eva Olsson, una residente de Eskilstuna de 84 años, personifica este cambio. Durante casi sesenta años, su voto fue incondicionalmente para los socialdemócratas. Sin embargo, hoy se siente como una ‘extraña’ en el lugar donde ha vivido gran parte de su vida, una sensación que ha reconfigurado drásticamente su afinidad política.
He ido al supermercado y solo me he cruzado con negros. No tengo nada en contra de los inmigrantes, pero sí de que se concentren en algunas zonas y no muestren interés por integrarse. Nos han robado el barrio.
Un voto que se consolida
Este sentimiento llevó a que tanto ella como su marido, fallecido hace unos meses, decidieran cambiar su voto en las elecciones de 2022 para apoyar a los Demócratas Suecos. Ahora, con la convicción de que ‘son los únicos capaces de solucionar esto’, Eva Olsson tiene claro que mantendrá su apoyo a la formación de ultraderecha en los comicios de este domingo.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



