El 30 de julio de 1902 marca un hito en la infraestructura del Biobío con la inauguración del ramal ferroviario que unía la estación de Coihue, en la línea principal, con la ciudad de Mulchén. Este tramo de 34 kilómetros fue una obra de ingeniería fundamental para la época, diseñada para potenciar la economía de la precordillera de la región.
La apertura de esta línea permitió el transporte masivo y eficiente de productos agrícolas, principalmente trigo, y de la creciente producción maderera de la zona hacia los grandes centros de consumo y los puertos de exportación. La estación de San Rosendo, como principal nudo ferroviario del sur, se vio directamente beneficiada, consolidando su rol estratégico en la red de transporte nacional y en el desarrollo económico de localidades como Laja y sus alrededores.
Fuente: Libro ‘Historia del Ferrocarril en Chile’ de Ian Thomson y Dietrich Angerstein



