La administración de Donald Trump impuso aranceles a Chile y otras 59 economías, citando una supuesta falta de control sobre importaciones de trabajo forzoso. La medida cae como un balde de agua fría para el gobierno de José Antonio Kast, que confiaba en su cercanía ideológica para evitar la guerra comercial.
Este 29 de julio de 2026, el Gobierno de Chile enfrenta un complejo escenario tras la decisión de Estados Unidos de imponer nuevos aranceles a las exportaciones nacionales. La medida, anunciada por la administración de Donald Trump, afecta a Chile junto a otras 59 economías y se fundamenta en un supuesto control insuficiente sobre la importación de bienes producidos bajo trabajo forzoso. La noticia ha caído como un balde de agua fría en La Moneda, desarticulando la estrategia de política exterior del presidente José Antonio Kast.
Una Alianza Ideológica Puesta a Prueba
La administración de Kast había apostado fuertemente por su sintonía ideológica con el presidente republicano Donald Trump. La expectativa en el Ejecutivo era que esta cercanía blindaría a Chile de las tensiones de la guerra comercial global, asegurando un trato preferencial que hoy se demuestra inexistente.
La apuesta era clara: la cercanía ideológica del mandatario con el presidente Donald Trump debía traducirse en un trato preferente para el país. Pero no fue así.
Fracaso Diplomático y Preocupación Local
Incluso los esfuerzos diplomáticos de último minuto resultaron infructuosos. Apenas 18 días antes del anuncio, el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, viajó a Washington para reunirse con el secretario de Estado, Marco Rubio. A pesar del encuentro de alto nivel, la delegación chilena no logró torcer la decisión de la Casa Blanca, evidenciando la firmeza de la política comercial estadounidense.
Aunque los detalles específicos del impacto en la Región del Biobío y en comunas como Cabrero aún están por cuantificarse, la medida genera incertidumbre en sectores clave de la exportación nacional como el vino, el salmón y las cerezas. Estas industrias son vitales para la economía local y regional, por lo que cualquier barrera comercial es motivo de preocupación para productores y trabajadores.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




