La ciudad de Bulnes, en el corazón agrícola de Ñuble, experimentó un crecimiento significativo en las primeras décadas del siglo XX. Sin embargo, esta expansión trajo consigo el riesgo constante de incendios devastadores en sus construcciones, muchas de ellas de madera. Tras una serie de siniestros que alarmaron a la población, la comunidad decidió tomar cartas en el asunto.
El 21 de junio de 1934, un grupo de 85 vecinos liderados por el notario público Luis de la Mahotiere y el alcalde de la época, se congregaron en el Teatro Municipal para firmar el acta de fundación del Cuerpo de Bomberos de Bulnes. Este acto no solo dotó a la ciudad de su primera unidad organizada contra el fuego, sino que también se convirtió en un símbolo perdurable del espíritu cívico y la solidaridad de sus habitantes.
Fuente: Archivo del Cuerpo de Bomberos de Bulnes; Crónicas del diario La Discusión de Chillán; Historia de la Provincia de Ñuble.



