A partir del 21 de julio de 1965, un sistema frontal de características inéditas se instaló sobre la zona centro-sur de Chile, desatando precipitaciones torrenciales que se extendieron por varios días. En la provincia de Concepción, la situación se tornó crítica cuando los ríos Biobío y Andalién, alimentados por la incesante lluvia, aumentaron su caudal a niveles nunca antes registrados, superando todas las defensas fluviales y anegando vastos sectores de la ciudad y comunas aledañas.
El peak de la emergencia se vivió en torno al 23 de julio, con barrios enteros como la Población Pedro de Valdivia Bajo y sectores de Chiguayante y Hualqui completamente bajo el agua. La catástrofe obligó a masivas evacuaciones y dejó un saldo de miles de damnificados, viviendas destruidas y una profunda cicatriz en la memoria colectiva de la región, evidenciando la vulnerabilidad de la ciudad frente a la fuerza de la naturaleza.
Fuente: Archivo Histórico de Concepción, Archivos de Prensa de Diario El Sur




