Apenas horas después de que el presidente Zelenski propusiera un alto el fuego, Rusia lanzó múltiples oleadas de misiles balísticos sobre Kiev. Los ataques comenzaron la noche del miércoles y se extendieron hasta la mañana de este jueves, manteniendo a la capital ucraniana en alerta máxima.
Kiev, la capital de Ucrania, sufrió una intensa noche de bombardeos este miércoles 21 de octubre, luego de que Rusia lanzara múltiples oleadas de misiles balísticos sobre la ciudad. Los ataques comenzaron cerca de las 22:00 horas y se prolongaron durante la madrugada del jueves, apenas horas después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, planteara la posibilidad de un alto el fuego y una negociación de paz.
Una respuesta militar a la diplomacia
La ofensiva rusa se produjo en un contexto de renovados esfuerzos diplomáticos por parte de Ucrania. El presidente Zelenski, quien se encontraba regresando de un viaje oficial a Noruega, había propuesto congelar temporalmente las líneas del frente actuales. Además, abrió la puerta a una reunión trilateral con el presidente ruso, Vladímir Putin, y el mandatario estadounidense, Donald Trump, en un intento por destrabar el conflicto.
La realidad de la guerra se imponía, sin embargo, a la diplomática casi a la misma vez.
Alerta continua en la capital
La tensión en Kiev no cesó con el amanecer. A las nueve de la mañana de este jueves 22 de octubre, las alarmas antiaéreas continuaban sonando en la capital, esta vez advirtiendo a la población sobre la posible llegada de drones de ataque. La seguidilla de ataques subraya la fragilidad de cualquier iniciativa de paz mientras las hostilidades continúan activas en el terreno, afectando directamente a la población civil.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



