El club Sportivo Ameliano de Paraguay generó un amplio repudio al prohibir escotes y ombligos a reporteras para cubrir sus partidos, mientras que a los hombres solo les restringió el uso de shorts. La medida habría sido motivada por una foto de una fotógrafa deportiva.
Polémica en el Fútbol Paraguayo
Una ola de indignación y repudio ha sacudido al fútbol paraguayo este 22 de octubre de 2026, luego de que el club Sportivo Ameliano, de la Primera División, impusiera un estricto y controvertido “código de vestimenta” a los periodistas y fotógrafos que cubren sus partidos. La medida, difundida a través de un afiche oficial de su departamento de prensa, estableció reglas diferenciadas por género que han sido ampliamente condenadas como sexistas.
Un “Código de Familia” con Reglas Discriminatorias
Bajo el argumento de ser “un club de familia con valores” y velar por la presencia de niños en el estadio, la institución exigió a los profesionales de la comunicación un atuendo “sport elegante”. Sin embargo, las directrices generaron un inmediato rechazo al detallar las prohibiciones.
Mientras que a los periodistas varones únicamente se les solicitó no utilizar pantalones cortos (shorts), la lista de restricciones para las trabajadoras de la prensa fue considerablemente más larga y específica. A ellas se les prohibió explícitamente lucir blusas escotadas, mostrar el ombligo o utilizar calzas que no fueran de color negro o azul oscuro, una distinción que desató la polémica.
El Origen del Conflicto y la Voz de la Fotógrafa Aludida
Informes de la prensa paraguaya señalan que esta drástica decisión se originó tras la viralización en redes sociales de una fotografía de la reportera gráfica Adriana Caballero, quien cubrió un partido anterior con indumentaria deportiva. La imagen derivó en comentarios machistas y quejas formales por parte de directivos del club.
Cuando leí este comunicado me chocó bastante. No dimensioné que iba a llegar a este punto, porque de una u otra manera puede perjudicar el trabajo de mis colegas.
Tras conocer el instructivo, la propia fotógrafa lamentó la medida adoptada por la institución. Caballero también aclaró que su queja inicial no fue por su vestimenta, sino por el tratamiento que un medio de comunicación le dio a su imagen. “Que no era lo correcto hacerme una publicación así, ¿verdad? Y hasta ahí yo manejo esa información de ese medio”, señaló, indicando que no tomó acciones adicionales tras el reclamo recibido.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de cooperativa.cl.


