Tras los violentos disturbios protagonizados por jóvenes en Milán, los servicios de inteligencia italianos investigan una posible instigación por parte de un actor extranjero a través de redes sociales. El Gobierno de Meloni responde endureciendo las leyes de seguridad.
MILÁN, ITALIA.- El gobierno italiano, encabezado por Giorgia Meloni, investiga la posibilidad de que los violentos disturbios y saqueos ocurridos el fin de semana en Milán no fueran espontáneos, sino el resultado de una instigación por parte de un actor extranjero. La sospecha surge tras una movilización súbita de aproximadamente 2.000 jóvenes que, sin reivindicaciones claras, causaron destrozos en el centro de la ciudad y robaron en tiendas de ropa y zapatillas de marca.
Respuesta Contundente y Sospechas de Manipulación
Como primera medida, el Consejo de Ministros aprobó un nuevo decreto ley con medidas de seguridad más estrictas, el octavo en cuatro años, que contempla nuevos delitos y facilita el arresto preventivo de menores. Esta acción se produce en medio de críticas por la escasa presencia policial inicial, que no se reforzó hasta el lunes. Sin embargo, el foco principal de las autoridades está en el origen de la protesta.
La Hipótesis de la ‘Guerra Híbrida’
Los servicios de inteligencia del país han analizado las redes sociales de los días previos y durante los disturbios, concluyendo que la convocatoria no parece haber surgido de un simple descontento social. La falta de un liderazgo o de una causa definida ha llevado al Ministro de Defensa, Guido Crosetto, a plantear una teoría más compleja.
Es el punto culminante de una guerra híbrida.
Esta declaración del ministro Crosetto, quien lleva años advirtiendo sobre este tipo de amenazas, sugiere que una potencia extranjera podría estar utilizando tácticas de desinformación y agitación en redes sociales para generar inestabilidad en el país, un escenario que enciende las alarmas sobre la seguridad en las democracias occidentales.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




