A solo cuatro días de las elecciones en Brasil, una nueva encuesta de Quaest muestra al senador Flávio Bolsonaro con un 45% y al presidente Lula da Silva con un 44%, manteniéndolos dentro del margen de error. El debate del viernes se perfila como decisivo.
Este miércoles 21 de octubre, a solo cuatro días de las elecciones presidenciales en Brasil, la última encuesta de Quaest/Globo confirmó un escenario de máxima tensión: el senador Flávio Bolsonaro y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se encuentran en un empate técnico. El sondeo otorga un 45% de intención de voto al candidato derechista, quien bajó un punto, frente a un 44% para el actual mandatario, que se mantiene estable, ambos dentro del margen de error de dos puntos.
Incertidumbre y el rol de los indecisos
El análisis de la encuesta revela que la leve caída de Bolsonaro coincide con un ligero incremento en el número de votantes indecisos. Este grupo ha crecido particularmente entre las mujeres, los electores que no se identifican ni con el bolsonarismo ni con el lulismo, y los beneficiarios del programa de ayuda social Bolsa Familia, cuyo monto fue aumentado recientemente por el gobierno de Lula.
El humor del electorado brasileño oscila levemente a medida que se aproxima la hora de la verdad —el domingo, elecciones presidenciales— sin salir o sin alejarse mucho del empate técnico.
El debate final como punto de inflexión
Con un panorama tan ajustado, todas las miradas se centran ahora en el debate presidencial programado para este viernes. Este será el segundo y último cara a cara entre ambos candidatos y es considerado por los analistas como una instancia potencialmente decisiva para captar el voto de los indecisos y definir el resultado final de una de las elecciones más reñidas de la historia reciente de Brasil, un evento de gran relevancia para el panorama político y económico de América Latina.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




