La organización de derechos de los animales PETA solicitó formalmente al club inglés que cese el uso de su águila ‘Phoenix’ en los partidos. Advierten que el ruido y las luces del estadio representan un peligro para el ave y los espectadores.
La organización internacional de defensa de los derechos de los animales, PETA, ha exigido formalmente al club de fútbol Crystal Palace que retire de manera definitiva a su mascota, un águila calva americana llamada ‘Phoenix’. A través de una carta a la dirigencia del club londinense, la ONG solicitó poner fin a la tradición de hacer sobrevolar al ave en el estadio Selhurst Park antes de los partidos, argumentando que el entorno es perjudicial para el animal.
Un Entorno de Pánico para el Ave
Desde PETA advirtieron que las luces brillantes, los estruendos de la pirotecnia y los gritos ensordecedores de las tribunas convierten a los estadios de fútbol en un “entorno hostil y de pánico” para las aves rapaces. Sostienen que estos factores dejan al animal “asustado, desorientado y en pánico”, lo que además representa un peligro inminente para los propios fanáticos.
En la misiva, se detallaron episodios internacionales donde aves en espectáculos similares terminaron estrellándose contra ventanales o, en un caso particular, un halcón clavó sus garras en la cabeza de un espectador. Estos antecedentes buscan alertar sobre los riesgos de mantener esta práctica.
Las águilas calvas son veneradas como símbolos de libertad, pero Phoenix está siendo utilizada como poco más que un adorno para entretener a los fanáticos del fútbol.
Una Tradición Cuestionada
El cuadro de las “Águilas” comenzó esta tradición en 2010 con un ejemplar llamado “Kayla”, que falleció en 2020. Su sucesora, Phoenix, debutó en agosto de 2024, pero su presencia hoy es blanco de duras críticas por parte de activistas. La controversia no es nueva, ya que en 2015, la propia Kayla fue objeto de un intento de agresión por parte de un hincha rival durante un partido por la Copa de la Liga.
La directora de proyectos corporativos de PETA, doctora Carys Bennett, fue tajante al respecto. “Crystal Palace ya cuenta con una mascota humana disfrazada para animar a la hinchada, por lo que no existe razón alguna para arrastrar a un animal salvaje a un estadio ruidoso y abarrotado de gente”, sentenció, aumentando la presión sobre la escuadra británica para que ponga fin a la exhibición.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de cooperativa.cl.



