En un discurso a la nación, el mandatario francés, Emmanuel Macron, condenó los saqueos y la destrucción de edificios públicos, responsabilizando a ‘grupos de extrema izquierda’ y delincuentes. Apeló a la calma, recordando que faltan seis meses para las elecciones.
Este domingo 18 de octubre de 2026, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se dirigió a la nación en un discurso televisado para abordar la grave crisis de orden público que afecta al país. Tras semanas de manifestaciones y un sábado de disturbios especialmente violentos, el mandatario responsabilizó a grupos de extrema izquierda y delincuentes por los saqueos y la destrucción de edificios públicos.
Un llamado en medio de la crisis
“Me dirijo a ustedes esta noche en un momento de extrema gravedad”, fueron las palabras iniciales del presidente, reflejando la tensión que se vive en las calles de diversas ciudades francesas. La intervención de Macron era esperada con expectación, en un intento por restaurar el orden y la confianza ciudadana.
Unos alborotadores procedentes de grupos de extrema izquierda, a los que se sumaron numerosos delincuentes, saquearon comercios y destruyeron edificios públicos. ¿Por qué quemar el ayuntamiento de Limoges? ¿Cómo pueden llegar a semejante extremo? Nada lo explica, nada lo justifica. Todos sentimos rabia y vergüenza.
La mirada puesta en el futuro electoral
A pesar de la gravedad de la situación, el presidente Macron no anunció medidas inmediatas o específicas para contener la crisis. En su lugar, apeló a la calma y al transcurso del tiempo, señalando el horizonte electoral como un punto de inflexión. “Faltan seis meses para las elecciones”, concluyó, dejando entrever que la solución a la tensión actual podría definirse en las urnas.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.


