Tras elogiar al presidente Zelenski en la última cumbre de la OTAN, Donald Trump parece cambiar su estrategia frente al conflicto. La nueva ofensiva de Putin, de carácter militar, diplomático y económico, buscaría ganar la complicidad de Washington.
Washington D.C. – La postura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a la guerra en Ucrania parece haber dado un giro significativo, coincidiendo con una nueva contraofensiva rusa. Este cambio se produce meses después de que Trump elogiara públicamente al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y genera incertidumbre sobre el futuro del apoyo estadounidense a Kiev.
De los Elogios a la Incertidumbre
Antes del verano, Ucrania había mostrado signos de recuperación en el conflicto, gracias a la eficiencia de sus drones para atacar instalaciones energéticas rusas y su férrea resistencia en el frente congelado de Donbás. Estos avances tácticos mejoraron su posición negociadora y parecieron ganarse el favor de la Casa Blanca, culminando en un reconocimiento explícito por parte del mandatario estadounidense.
Zelenski estaba haciendo un trabajo extraordinario.
Esta declaración de Trump, realizada en la última cumbre de la OTAN, fue vista como un respaldo clave. No obstante, el viento de la guerra parece haber cambiado, y con él, la percepción desde Washington.
La Estrategia de Putin para Influir en la Casa Blanca
El cambio en el tablero geopolítico se atribuye a una contraofensiva multifacética de Vladimir Putin. Más allá de las acciones militares, la estrategia rusa se centra en el ámbito diplomático y económico, con el objetivo explícito de buscar la complicidad de la administración Trump y debilitar el frente aliado que apoya a Ucrania. La incertidumbre se convierte así en el elemento central del conflicto, donde las alianzas pueden ser tan decisivas como las batallas.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




