Hoy se cumplen siete años del estallido social del 18 de octubre de 2019. El evento, que marcó un antes y un después, ha derivado en dos procesos constitucionales fallidos y un péndulo político que llevó del gobierno de Gabriel Boric al actual de José Antonio Kast, en medio de un complejo escenario económico.
Cabrero, 18 de octubre de 2026.- Este domingo se conmemoran siete años del estallido social del 18 de octubre de 2019, una serie de protestas masivas y episodios de violencia que sacudieron los cimientos de la democracia chilena. El aniversario encuentra al país en un escenario político y social radicalmente distinto, marcado por dos procesos constitucionales fallidos, un péndulo gubernamental que transitó de la izquierda de Gabriel Boric a la derecha de José Antonio Kast, y un presente económico cargado de incertidumbre.Publicidad Del Estallido a la Incertidumbre Política
Las revueltas de 2019, sobre cuyo significado aún no hay consenso en la sociedad, canalizaron un descontento que llevó al poder a Gabriel Boric (2022-2026), el mandatario más a la izquierda desde 1990. Su gobierno impulsó un proceso constituyente que, sin embargo, fue rechazado masivamente en un plebiscito. Un segundo intento, esta vez liderado por la derecha radical, corrió la misma suerte, dejando una sensación de frustración y estancamiento. La intensidad de aquellos días fue tal que el expresidente Ricardo Lagos señaló en su momento:
Ni el tránsito de la dictadura de Pinochet a la democracia tuvo estos niveles de destrucción.
Un Nuevo Gobierno y Desafíos Económicos
El ciclo político se cerró con la llegada a La Moneda de José Antonio Kast en enero de 2026, cuyo gobierno es considerado el más a la derecha desde el fin del régimen militar. Aunque en sus primeros meses la agitación social ha disminuido, el país enfrenta serios desafíos económicos que preocupan a la ciudadanía y a los expertos.
Según advirtió recientemente el economista David Bravo, “Chile crece menos que el mundo y tiene el desempleo más alto de América Latina”. Esta realidad, sumada a una tasa de desocupación que se acerca al 10% y un ambiente generalizado de pesimismo, configura una “emergencia”, en palabras de analistas, en un contexto de recortes fiscales y bajo crecimiento que pone a prueba a la nueva administración.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




