La exministra se mostró a favor de que reclusos en estado agónico, incluidos condenados por violaciones a los DD.HH. durante la dictadura, puedan pasar sus últimos días en sus domicilios, reavivando una sensible discusión nacional.
Este miércoles 15 de octubre de 2026, la exministra Carolina Tohá ha vuelto a poner sobre la mesa un sensible debate en Chile al declararse partidaria de que los reclusos que padecen enfermedades terminales puedan morir en sus domicilios. Su postura, expresada al medio El Mostrador, abarca a todos los condenados, incluidos los exagentes de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) sentenciados por crímenes de lesa humanidad, lo que añade una capa de complejidad y controversia a la discusión.
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Un Enfoque Humanitario
La exsecretaria de Estado, quien formó parte de los gobiernos de centro-izquierda de Michelle Bachelet y Gabriel Boric, fundamentó su opinión en un principio de humanidad que, según ella, debe trascender las divisiones políticas e históricas del país. Para Tohá, permitir que una persona en estado agónico pase sus últimos momentos con su familia es un gesto que beneficia a la sociedad en su conjunto.
Lo que le hace bien [a Chile] es que seamos humanitarios con todo el mundo, independiente del bando de donde es. Y en sus horas finales les demos la oportunidad de estar con su familia y no estar en un recinto penitenciario muriendo.
El Rol Clave de los Tribunales
Un punto crucial en la propuesta de la exministra es el mecanismo para implementar esta medida. Tohá precisó que la decisión no debería provenir de indultos presidenciales, una herramienta a menudo sujeta a polémicas. En su lugar, propuso que la evaluación y resolución final queden en manos de los tribunales de justicia, garantizando así que cada caso sea analizado bajo criterios objetivos y legales, y no como una concesión política.
Contexto y Repercusiones
Esta discusión toca una fibra sensible en la memoria histórica de Chile, particularmente por la situación de los reclusos del penal Punta Peuco, construido específicamente para albergar a violadores de derechos humanos. La propuesta de Tohá, aunque centrada en la compasión, inevitablemente genera un debate sobre la justicia, la reparación a las víctimas y el cumplimiento efectivo de las condenas por crímenes que marcaron al país.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




