El ambiente en Polonia ha girado drásticamente contra los refugiados de Ucrania. Un reciente ataque fatal ha exacerbado las tensiones, llevando la hostilidad en redes sociales a niveles máximos y generando preocupación por la desinformación rusa.
De la solidaridad a la tensión social
VARSOVIA, POLONIA.- Un clima de creciente hostilidad hacia los refugiados ucranianos se ha instalado en Polonia, marcando un drástico giro desde la masiva acogida inicial. La tensión se disparó tras un reciente ataque perpetrado por un ciudadano ucraniano en un monasterio de Jaroslaw, al este del país, que resultó en la muerte de un sacerdote y dejó a otras cuatro personas heridas, encendiendo un polvorín social que preocupa a las autoridades.
El trágico suceso ha sido el catalizador de un malestar latente, exacerbando los discursos de odio y la desconfianza en un país que había sido ejemplo de solidaridad.
Odio en redes y alerta por desinformación
Tras el ataque, diversos medios polacos y analistas describieron el ambiente en las plataformas digitales como una situación crítica. El centro estatal polaco de monitorización de la desinformación (NASK) confirmó la gravedad del momento, informando que las expresiones de odio en línea alcanzaron su punto más alto desde el pasado mes de julio.
Medios polacos describieron una “atmósfera al borde del linchamiento” en las redes sociales.
Este deterioro del clima social no solo afecta la convivencia, sino que también tiene implicaciones geopolíticas. Las autoridades polacas han manifestado su alarma ante la posibilidad de que este ambiente sea explotado por Rusia para sembrar divisiones entre las comunidades polaca y ucraniana, con el objetivo final de erosionar el apoyo europeo a Kiev.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



