Tras la sorpresiva victoria de la ultraderecha en primera vuelta, el equipo del presidente Lula da Silva reorienta su estrategia en redes sociales, un campo clave que ha sido dominado por sus oponentes, de cara a la votación final del 25 de octubre.
El equipo de campaña del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y sus partidos aliados han iniciado una carrera contrarreloj para redefinir su estrategia en redes sociales. Esta decisión surge tras la resaca electoral del pasado domingo, donde la ultraderecha liderada por Flávio Bolsonaro obtuvo una sorpresiva victoria en la primera vuelta, obligando a una definición en el balotaje programado para el 25 de octubre.
El Desafío de un País Hiperconectado
Brasil es uno de los países con mayor consumo de internet y redes sociales del mundo. Un estudio reciente de la plataforma Cint revela que los brasileños pasan, en promedio, 116 horas semanales conectados. Este escenario convierte la campaña digital en un factor crucial, a menudo más influyente que los tradicionales actos de campaña en las calles.
La superioridad de la derecha en este terreno ha sido evidente, logrando movilizar a sus bases y difundir su mensaje con mayor eficacia. Para el equipo de Lula, el diagnóstico post electoral ha sido duro pero claro.
La campaña en las redes ha fallado. Es una de las primeras conclusiones.
Hacia la Batalla Final del 25 de Octubre
Con la segunda vuelta a la vista, la izquierda brasileña se encuentra en un momento de autocrítica y reorganización. El objetivo es lanzar una ‘batalla final’ en plataformas como WhatsApp y otras redes para contrarrestar la narrativa de sus adversarios y reconectar con el electorado que no lograron movilizar en la primera instancia. El resultado de esta contienda digital podría ser determinante para definir el futuro político del gigante sudamericano.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




