Un aparente intento de un piloto omaní de estrellar un avión con 170 israelíes se ha transformado en un escándalo político para el primer ministro Benjamín Netanyahu, a solo tres semanas de las elecciones. La gestión del incidente y las fallas de seguridad ahora están bajo escrutinio.
Este lunes 05 de octubre, la política israelí se encuentra en plena ebullición tras el aparente intento de un piloto omaní de estrellar un avión con casi 170 pasajeros israelíes que se dirigía a Tel Aviv. El incidente, que fue frustrado por la acción heroica del copiloto y los pasajeros, ha pasado de ser una baza electoral para el primer ministro Benjamín Netanyahu a una creciente crisis política a solo tres semanas de unas elecciones cruciales.
De la épica a la crisis política
Inicialmente, el relato se centró en la valentía del copiloto indio, Smit Machchhar, y los pasajeros que neutralizaron la amenaza. El propio Netanyahu intentó capitalizar el suceso, recibiendo a los “héroes” en el aeropuerto de Tel Aviv y haciéndose fotografiar con ellos. En ese momento, el primer ministro lanzó una dura advertencia a los posibles responsables del hecho.
si alguien está detrás, lo pagará caro
Exigen una investigación independiente
No obstante, el foco mediático y político ha cambiado drásticamente. Tras una serie de filtraciones que cuestionan la actuación del Gobierno y los servicios de inteligencia, el debate ahora gira en torno a los evidentes agujeros de seguridad. La presión aumenta para la creación de una comisión independiente que investigue cómo fue posible que un piloto con esas intenciones estuviera al mando de un vuelo comercial con destino a Israel, poniendo en jaque la gestión del actual gobierno.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



