A pesar de un año con más precipitaciones, el déficit hídrico acumulado en la región sigue siendo crítico, con el Lago Laja un 54% bajo su promedio. Autoridades lanzan un plan con 10 medidas para asegurar el abastecimiento y la gestión del agua.
El plan busca asegurar el recurso hídrico para el consumo, ecosistemas y actividades productivas.
Este 05 de octubre de 2026, las autoridades de la Región del Biobío han activado el primer Plan de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos (PACC-RH) como respuesta a un persistente déficit hídrico. A pesar de que las lluvias de este año mejoraron la situación respecto a 2025, indicadores clave como el nivel del Lago Laja, que se encuentra un 54% por debajo de su promedio histórico, evidencian la necesidad de medidas estructurales para la gestión del agua en la zona.
El plan contempla 10 medidas y 35 acciones específicas para el abastecimiento, la protección de ecosistemas, el sostenimiento de actividades productivas y la preparación frente a sequías e inundaciones.
Un Alivio Temporal: Las Cifras del Año Hidrológico
Según datos de la Dirección Regional de Aguas (DGA), al cierre de septiembre las precipitaciones acumuladas desde abril superaron entre un 28% y un 52% las del mismo período del año hidrológico anterior. Sin embargo, el director regional, Matías Mendoza Lama, llamó a la cautela. “La fotografía que tenemos hoy es más auspiciosa que la del año pasado, particularmente por la nieve acumulada, pero no debemos olvidar que venimos de un período prolongado de disminución de las precipitaciones”, advirtió. De hecho, al comparar con el promedio histórico 1991-2020, gran parte del Biobío sigue en déficit, con cifras que llegan hasta un 19% en Cañete.
La gran diferencia este año radica en la cordillera: la estación Alto Mallines registra 1,24 metros de nieve, un equivalente en agua de 439 milímetros. Hace un año, la altura era de apenas un centímetro. Esta reserva es vital para enfrentar el deshielo en mejores condiciones.
Inversiones Millonarias para un Futuro Incierto
El seremi de Obras Públicas, José Piña, informó que la DGA impulsa una cartera regional de estudios por más de $3.325 millones. Las iniciativas buscan conocer las aguas subterráneas, planificar cuencas, anticipar inundaciones y evaluar la disponibilidad de agua en las islas Santa María y Mocha. Entre los proyectos destacan la exploración de acuíferos en la cuenca del río Biobío por $1.667 millones y un análisis de alerta temprana en Arauco por $1.066 millones.
Las lluvias de este año son una buena noticia, pero no significan que el problema esté resuelto.
Piña enfatizó que se requiere mayor conocimiento de los acuíferos y una planificación rigurosa para los períodos secos, señalando que estos estudios permitirán tomar decisiones basadas en evidencia científica.
Perspectivas para la Agricultura y el Riego
Para el campo, las noticias son moderadamente optimistas. El seremi de Agricultura, Francisco Lagos, señaló que la nieve acumulada mejora las perspectivas para el riego durante la primavera y el verano. No obstante, recordó que “la disponibilidad de agua seguirá dependiendo de la evolución de las condiciones climáticas y de una adecuada gestión del recurso”.
A través de la Comisión Nacional de Riego (CNR), este año se han ejecutado $8.300 millones en 93 proyectos en la región, con una proyección de cierre anual de $11.800 millones en iniciativas de tecnificación e infraestructura hídrica. A esto se suma el apoyo de INDAP a la agricultura familiar campesina con sus programas de riego.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de radiocamilatv.cl.



