Una nueva táctica de guerra híbrida rusa ha sido expuesta en Londres, donde jóvenes fueron contratados a través de la app Telegram para incendiar un almacén con ayuda para Ucrania, sin saber que trabajaban para el Kremlin.
Una investigación de las autoridades británicas ha destapado una sofisticada y preocupante estrategia de Rusia para ejecutar operaciones de sabotaje en Europa: el reclutamiento de jóvenes a través de aplicaciones de mensajería como Telegram. El caso que encendió las alarmas ocurrió la noche del 20 de marzo de 2024, cuando tres veinteañeros prendieron fuego a un almacén en un polígono industrial de Londres que contenía ayuda humanitaria y equipos de satélite destinados a Ucrania.
El Método: Reclutamiento Digital en la Sombra
El modus operandi revela una cadena de externalización. Un joven de 20 años, identificado como Dylan Earl, fue contactado y captado por la organización paramilitar rusa Wagner a través de Telegram. Actuando como intermediario, Earl reclutó a su vez a otros tres jóvenes para llevar a cabo el incendio, quienes grabaron el acto con un teléfono móvil como prueba del encargo.
Según la investigación británica, los tres jóvenes que prendieron la mecha no sabían que trabajaban en realidad para Rusia.
Un Ataque con Objetivos Estratégicos
El ataque no fue aleatorio. El almacén incendiado contenía material de gran valor para el esfuerzo de guerra ucraniano, incluyendo ayuda humanitaria y, crucialmente, equipos de satélite Starlink, vitales para las comunicaciones en el frente. Este incidente demuestra cómo el Kremlin está utilizando a ‘saboteadores amateur’ y delincuentes comunes para desestabilizar y atacar intereses de sus adversarios en suelo europeo, manteniendo una distancia que le permite negar su implicación directa.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



