Los costos del arriendo han escalado a tal magnitud que han transformado la realidad habitacional en Chile. Cuatro de cada 10 hogares que arriendan ya destina más de un 30% de sus ingresos en alquiler, según un análisis de Déficit Cero, utilizando lo…

Los costos del arriendo han escalado a tal magnitud que han transformado la realidad habitacional en Chile. Cuatro de cada 10 hogares que arriendan ya destina más de un 30% de sus ingresos en alquiler, según un análisis de Déficit Cero, utilizando los datos de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (CASEN) 2009-2024. La organización orientada a acabar con la falta de viviendas, en base a los parámetros del Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos, establece que, pasado ese umbral, se considera “alto costo” o “inasequibilidad” del arriendo, lo que deja a los hogares en una situación de vulnerabilidad, especialmente al enfrentar un golpe económico, como una enfermedad o quedar sin trabajo. El impacto en la clase media ha sido mayúsculo. María Catalina Moya, educadora diferencial de 47 años, con un salario de un millón y medio de pesos, lo resume así: “Para el Estado soy rica y para los bancos soy pobre”, en alusión a que su salario es muy alto para acceder a un subsidio habitacional y muy bajo para obtener un crédito hipotecario, que suelen exigir un pie del 20% del valor de la propiedad.


Redacción Cabrero en Línea.



