Un comerciante de Talagante quedó sin poder ingresar a la propiedad donde también vivía luego de que el municipio clausurara su negocio y colocara candados, sellos y letreros. La Corte de Apelaciones de San Miguel acogió su recurso y ordenó permitirl…
Un comerciante de Talagante quedó sin poder ingresar a la propiedad donde también vivía luego de que el municipio clausurara su negocio y colocara candados, sellos y letreros. La Corte de Apelaciones de San Miguel acogió su recurso y ordenó permitirle entrar libremente al inmueble, pero únicamente para utilizarlo como casa habitación.
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Redacción Cabrero en Línea.



