La mañana del 11 de septiembre de 1973, el golpe de Estado se materializó con celeridad en Concepción, un importante centro industrial y universitario. Fuerzas de la Armada, con base en Talcahuano, y del Ejército, rodearon y tomaron el control de puntos estratégicos como la Intendencia Regional, donde fue detenido el intendente socialista Fernando Álvarez, y las sedes de medios de comunicación y partidos políticos de la Unidad Popular.
La Universidad de Concepción, un reconocido foco de efervescencia política y cultural, fue uno de los primeros objetivos del control militar. Se impuso un toque de queda estricto y se iniciaron masivas detenciones de dirigentes políticos, sindicales y estudiantiles. Muchos de ellos fueron llevados a centros de detención como el Estadio Regional y la Base Naval de Talcahuano, utilizando el buque ‘Lebu’ y la Isla Quiriquina como lugares de reclusión.
Fuente: Memoria Chilena, Informe de la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación (Informe Rettig), Archivos de Prensa Diario El Sur.




