La multiplicación de ataques rusos a infraestructuras críticas en territorio europeo ha encendido las alarmas. Expertos califican las acciones como ‘guerra híbrida’, llevando a los 27 a debatir un cambio en su estrategia defensiva.
BRUSELAS, BÉLGICA.- La Unión Europea se encuentra en estado de máxima alerta ante la creciente ola de ataques atribuidos a Rusia en territorio de sus países miembros. Acciones hostiles contra aeropuertos, bases militares, redes ferroviarias e incluso instalaciones nucleares se han multiplicado recientemente, en lo que se interpreta como una estrategia de Moscú para debilitar a los aliados de Ucrania y desestabilizar el continente.
De la injerencia a la ‘guerra híbrida’
Lo que antes se consideraban actos de sabotaje aislados o campañas de desinformación, ahora son vistos por la comunidad de inteligencia y expertos en seguridad como una campaña coordinada y sistemática. Esta nueva fase de la confrontación ha llevado a acuñar términos más severos para describir la estrategia del Kremlin.
Los expertos ya no hablan de injerencias, sino de “guerra híbrida” y hasta de “terrorismo de Estado”.
El dilema estratégico de los 27
Esta escalada plantea un dilema fundamental para los 27 miembros de la Unión Europea. La pregunta que resuena en los pasillos de Bruselas es si la actual estrategia, basada en sanciones y apoyo a Ucrania, es suficiente para disuadir a Rusia. El debate se centra ahora en si es necesario adoptar una postura más proactiva, e incluso ofensiva, para proteger la soberanía y la seguridad de sus infraestructuras críticas.
Si bien estos eventos ocurren a miles de kilómetros, la inestabilidad en Europa tiene repercusiones globales que afectan la economía y la seguridad internacional, un recordatorio para la comunidad de Cabrero sobre la interconexión mundial y la importancia de las alianzas diplomáticas para países como Chile.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




