La comuna de Quillón, corazón turístico y agrícola de Ñuble, enfrenta el avance de 20 solicitudes de exploración minera. Empresas y particulares buscan extraer ‘tierras raras’, minerales críticos que ponen en riesgo el ecosistema y la salud de la población.
QUILLÓN, ÑUBLE.- Un acelerado y silencioso avance de la minería amenaza el futuro de Quillón, una comuna conocida por sus paisajes verdes, su vocación agrícola y su atractivo turístico. Un total de 20 concesiones mineras de exploración, que suman aproximadamente 6.000 hectáreas, han sido solicitadas sobre el territorio comunal, encendiendo las alarmas entre los vecinos y autoridades locales ante un nuevo desafío socioambiental para una zona ya golpeada por incendios forestales y la presión de la industria forestal.
Los actores clave detrás de las concesiones
El acaparamiento del subsuelo de Quillón está concentrado en tres titulares principales. En primer lugar, la empresa NEORE SpA, cuyo director ejecutivo, Arturo Albornoz Wegertseder, fue representante legal de Aclara Resources, promotora de un cuestionado proyecto de tierras raras en Penco. NEORE SpA anunció en 2025 una alianza con la firma estadounidense Chilean Cobalt para desarrollar proyectos extractivos en la zona, en el marco de un acuerdo geopolítico entre Chile y Estados Unidos para el suministro de minerales críticos.
El segundo actor es Hugo Ignacio Rosende Hernández, una persona natural que, según el Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales (OLCA), operaría como intermediario para corporaciones más grandes. Rosende acumula 135 concesiones de exploración a nivel nacional, abarcando más de 35.000 hectáreas. El tercer solicitante es Uka Chile, una empresa ligada al sector de la energía eólica.
Riesgos para la salud y la riqueza biológica de Quillón
La preocupación de la comunidad no es infundada. Las ‘tierras raras’ son un grupo de minerales esenciales para la tecnología moderna y la industria de defensa, pero su extracción conlleva graves consecuencias ambientales y sanitarias.
La extracción y procesamiento de tierras raras es conocido a nivel mundial por los impactos profundos a la salud de la población, la contaminación a fuentes de agua y ecosistemas. A nivel internacional se encuentra documentado que las faenas de tierras raras generan enormes cantidades de residuos tóxicos, incluso radioactivos, los cuales son altamente perjudiciales para la salud de la población.
Esta contaminación amenaza con infiltrarse en las napas freáticas, que abastecen de agua a gran parte de los habitantes de Quillón. Además, el avance de la exploración pone en jaque el valioso patrimonio natural que define a la comuna. Ecosistemas de gran valor como el Cerro Cayumanque, uno de los últimos refugios del bosque nativo caducifolio en la cordillera de la costa, y la icónica Laguna Avendaño, se encuentran en una posición de extrema vulnerabilidad ante esta nueva presión industrial.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de terram.cl.


