La reciente victoria del partido Alternativa para Alemania (AfD) en Sajonia-Anhalt ha sacudido a la coalición de gobierno germana. A solo 11 días de nuevas elecciones en otros dos estados, la agrupación de extrema derecha busca capitalizar su impulso.
Un terremoto político sacude a Alemania. La extrema derecha, representada por el partido Alternativa para Alemania (AfD), logró una contundente victoria electoral el pasado domingo en el estado de Sajonia-Anhalt, generando una profunda preocupación en la coalición de gobierno liderada por el canciller Friedrich Merz (CDU/SPD). Con el impulso a su favor, AfD ahora pone la mira en las elecciones que se celebrarán en solo 11 días en los estados de Mecklemburgo-Pomerania y Berlín.
Un Gobierno “profundamente consternado”
La reacción desde el Ejecutivo central fue de alarma. El propio canciller Merz reconoció el lunes que Alemania está “profundamente consternada” por el ascenso de la AfD. En un intento por calmar las aguas y recuperar la confianza perdida, el mandatario prometió un cambio de rumbo en su gestión para volver a conectar con los ciudadanos.
Su problema es que en 11 días se celebran elecciones en los Estados de Mecklemburgo-Pomerania y en Berlín. Y AfD no piensa desaprovechar el viento a favor.
A pesar de la promesa de enmienda, el canciller admitió la dificultad de la tarea que tiene por delante, señalando que recuperar la simpatía popular “no puede conseguirse en el corto plazo”.
La mirada puesta en las próximas citas electorales
El calendario electoral no da tregua al gobierno alemán. La victoria en Sajonia-Anhalt ha dado un “viento a favor” a Alternativa para Alemania, que ahora se prepara para competir con altas expectativas en las elecciones del próximo 20 de septiembre. Tanto Mecklemburgo-Pomerania como la ciudad-estado de Berlín representan plazas clave donde la extrema derecha buscará consolidar su crecimiento y asestar un nuevo golpe a los partidos tradicionales.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



