A pesar de dos altos al fuego mediados por EE.UU., los ataques israelíes continúan en el sur de Líbano, donde mantienen una ocupación de 600 km². La violencia impide el regreso de casi 330.000 desplazados y sume a la población en la desesperanza.
A pesar de los dos acuerdos de alto el fuego impulsados por Estados Unidos en los últimos meses, Israel continúa sus bombardeos en el sur de Líbano este 7 de septiembre de 2026. La ofensiva se mantiene activa al norte de una franja de 600 kilómetros cuadrados que las tropas israelíes mantienen ocupada, impidiendo el regreso a la normalidad para una población civil devastada y manteniendo a casi 330.000 personas como desplazados forzosos, según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Una Tregua Que No Llega al Terreno
Los esfuerzos diplomáticos para afianzar la tregua parecen estancados, mientras la violencia persiste en la región. Los ataques israelíes, que se extienden más allá de la zona de ocupación, generan un clima de terror y confusión entre los civiles que han intentado regresar a sus hogares. La sensación de que el conflicto no ha terminado es palpable entre los habitantes de los municipios cercanos a la línea de fuego.
“Sentimos que aún estamos en guerra”
Esta frase, pronunciada por Mariam Ghazal, una profesora de 42 años de la localidad de Majdel Selm, resume el sentir de una comunidad que vive entre la desesperanza y el miedo constante, a pesar de los anuncios oficiales de desescalada.
El Drama Humanitario de los Desplazados
El conflicto ha dejado una profunda herida humanitaria. La cifra de casi 330.000 desplazados, confirmada por la OIM, refleja la magnitud de una crisis que impide la reconstrucción del tejido social y económico en el sur de Líbano. Para estas familias, la decisión de volver a casa se debate entre el anhelo de recuperar sus vidas y el terror de encontrarse nuevamente en medio de los bombardeos.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




