El Kremlin evita una movilización masiva impopular utilizando métodos encubiertos para cubrir bajas. Las autoridades pagan por reclutar y se enfocan en ciudadanos vulnerables, quienes son llevados a la fuerza a firmar contratos con el ejército.
Moscú, 04 de septiembre de 2026.- Las autoridades rusas están utilizando arrestos y coacciones para forzar a ciudadanos a firmar contratos con el ejército y enviarlos al frente en Ucrania. Esta estrategia encubierta, que incluye incentivos económicos para los reclutadores, busca cubrir las crecientes bajas en combate sin tener que recurrir a una impopular movilización masiva que podría generar descontento social.
Un sistema de incentivos perversos
El Kremlin ha modificado su estrategia de reclutamiento, pasando de pagar a los voluntarios a ofrecer también una remuneración a quienes logren alistar a otros. Este cambio ha generado un sistema perverso que, según informes, ha disparado los casos de personas llevadas contra su voluntad a los centros de alistamiento para firmar un contrato militar.
Las autoridades rusas pagaban por alistarse y ahora también pagan por alistar a otros.
Poblaciones vulnerables en la mira
El trabajo de reclutador se ha vuelto una actividad bien remunerada, y sus objetivos se centran en los perfiles más vulnerables de la sociedad. Personas solas, con antecedentes penales, problemas de salud o con deudas económicas son los blancos predilectos de esta campaña de reclutamiento forzoso.
Con estas tácticas, el gobierno ruso intenta mantener un flujo constante de nuevos soldados para sostener su ofensiva en Ucrania, reemplazando las bajas sin asumir el coste político que implicaría una movilización general y abierta, una medida que ya ha demostrado ser sensible para la opinión pública del país.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




