La FIFA, presidida por Gianni Infantino, ha cancelado su controvertida propuesta de crear una filial con inversores externos para comercializar la Copa del Mundo. La decisión llega tras el firme rechazo de confederaciones clave como la UEFA, Concacaf y AFC.
Este viernes 31 de julio de 2026, la FIFA anunció oficialmente la cancelación de su controvertido plan para crear una filial con inversores externos, la cual asumiría la organización y comercialización de sus principales torneos, incluyendo la Copa del Mundo. La decisión, comunicada por el presidente Gianni Infantino, responde al masivo rechazo que la iniciativa generó entre confederaciones de peso a nivel global.
El proyecto, conocido como “FIFA Forward Enterprise”, fue impulsado por Infantino con la supuesta intención de “proporcionar una base para fortalecer aún más a nuestras asociaciones miembro”. Sin embargo, la propuesta fue vista con recelo por varias organizaciones continentales.
Un rechazo liderado por Europa
La oposición más férrea provino de la UEFA, la confederación europea, que anticipándose a cualquier votación formal, manifestó su rechazo público y amenazó con un boicot a todos los torneos FIFA si la filial se concretaba. A esta postura se sumaron rápidamente la Concacaf (Norteamérica, Centroamérica y el Caribe) y la AFC (Asia), consolidando un bloque opositor que hizo inviable el proyecto.
Mientras tanto, la Conmebol (Sudamérica), la CAF (África) y la OFC (Oceanía) se mantuvieron al margen del conflicto directo, limitándose a señalar que analizarían la propuesta junto a sus respectivos países asociados antes de tomar una decisión.
Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar.
Un proyecto cuestionado internamente
En su comunicado, Infantino reconoció la división generada y aseguró que “nuestro propósito ha sido siempre —y siempre lo será— unir y mejorar. En consecuencia, esta propuesta no avanzará”.
Sin embargo, el presidente de la FIFA evitó referirse a los cuestionamientos más específicos que rodearon la iniciativa. Entre ellos, las duras acusaciones del director de operaciones de la FIFA, Kevin Lamour, quien calificó el plan como un “engaño” y “el proyecto de una sola persona”. Tampoco se abordaron los rumores sobre ofrecimientos de acciones a personas del círculo cercano e incluso familiar del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
“De cara al futuro, mi intención es reunir a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas en el espíritu de un interés compartido en nuestro deporte”, concluyó Infantino en su escrito, buscando dar vuelta la página a uno de los proyectos más polémicos de su gestión.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de cooperativa.cl.




