Un misil de crucero ruso impactó esta madrugada en un campo en Polonia, sumándose a una serie de incidentes que elevan la alerta en el flanco oriental de la OTAN. Expertos advierten que el Kremlin está midiendo la respuesta de la Alianza Atlántica.
Un misil de crucero ruso impactó durante la madrugada de este jueves 30 de julio en un campo de patatas en el este de Polonia, dejando un cráter de diez metros y elevando al máximo la tensión en el flanco oriental de Europa. El incidente, ocurrido cerca de la localidad de Tarnawa-Kolonia, es el último de una serie de provocaciones con las que, según expertos, el Kremlin está poniendo a prueba las defensas y la capacidad de respuesta de la OTAN.
Una Escalada de Incidentes
El impacto del misil, que las autoridades polacas investigan y se cree es un modelo Kh-101, no es un hecho aislado. Se enmarca en un patrón de comportamiento que incluye el derribo consecutivo de drones rusos sobre el mar Negro en los últimos días y el cierre de aeropuertos civiles en los países Bálticos debido a la presencia de enjambres de drones.
A esto se suman los constantes vuelos de aviones de combate rusos que apagan sus transpondedores para no ser identificados mientras sobrevuelan cerca o dentro del espacio aéreo europeo, obligando a la intervención de las fuerzas aéreas de la Alianza.
Informes de inteligencia, expertos y analistas advierten que el Kremlin está midiendo, incidente a incidente, cuánto está dispuesta a tolerar la Alianza Atlántica antes de responder con algo mucho más serio que una condena o un comunicado.
La “Guerra Híbrida” como Estrategia
Esta serie de acciones es interpretada por la comunidad de inteligencia occidental como un claro recrudecimiento de la ‘guerra híbrida’ por parte de Rusia. Esta estrategia busca desestabilizar, intimidar y medir las reacciones del adversario sin llegar a un enfrentamiento militar directo, utilizando para ello una combinación de presión militar y otras tácticas de hostigamiento.
La respuesta de la OTAN hasta ahora se ha mantenido en el ámbito diplomático y de la vigilancia reforzada, pero cada nuevo incidente aumenta la presión sobre la Alianza para adoptar una postura más firme que disuada a Moscú de continuar con esta peligrosa escalada que afecta la estabilidad global.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




