El presidente nicaragüense anunció el pasado 19 de julio que en su país ‘no volverá a haber elecciones’, una medida calificada como la consolidación de una dictadura por figuras históricas como la exguerrillera Mónica Baltodano.
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, proclamó el pasado 19 de julio el fin definitivo de los procesos electorales en el país, una declaración que consolida su control del poder y ha sido calificada por opositores como el paso final hacia una tiranía. El anuncio, que ha generado perplejidad y condena a nivel internacional, fue recibido con especial asombro por figuras históricas que en su día lucharon por la democracia en la nación centroamericana.
La Reacción desde el Exilio
Una de las voces más críticas ha sido la de la exguerrillera e historiadora Mónica Baltodano. Quien en su juventud arriesgó la vida para derrocar a la dictadura de la familia Somoza, se mostró perpleja desde su exilio en Costa Rica ante la proclamación de Ortega.
Lo recibí primero con asombro. Las elecciones que han organizado son procesos dudosos, por no decir claramente fraudulentos, desde hace décadas, así que las palabras no fueron más que una expresión del descaro con el que están manejando desde hace rato el poder.
Un Futuro sin Votos
Las palabras de Baltodano reflejan el sentir de muchos nicaragüenses que ven cómo el espacio cívico y democrático se ha cerrado por completo. La decisión de Ortega de liquidar la vía electoral formaliza una situación de facto que se venía denunciando desde hace años, con procesos electorales carentes de garantías y con la persecución sistemática de la oposición, lo que representa un sombrío panorama para el futuro de las libertades en la región.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




