La Comisión Europea analiza las nuevas tasas de entre 10% y 12,5% impuestas por EE.UU. Aunque la medida genera preocupación, Bruselas considera que no contraviene el acuerdo comercial vigente y es menos grave de lo que se temía.
La Comisión Europea en Bruselas ha recibido con cautela la implementación de una nueva ronda de aranceles, de entre el 10% y el 12,5%, por parte del Gobierno de Estados Unidos, liderado por Donald Trump. La medida, que entró en vigor este viernes, se justifica desde Washington como una acción para penalizar la importación de bienes procedentes de trabajo forzoso. A pesar de la tensión, la UE considera que el impacto es menor al previsto.
Una Reacción Medida desde Bruselas
En un contexto de constantes amenazas comerciales por parte de la Administración Trump, la respuesta europea ha sido de alivio moderado. La percepción en Bruselas es que estas nuevas tasas no infringen el acuerdo comercial bilateral firmado hace un año, lo que evita, por ahora, una escalada en el conflicto.
Lo que hay ahora sobre la mesa es mucho menos malo de lo esperado.
Esta declaración, atribuida a fuentes de la Comisión, resume el sentir general en las instituciones europeas, que temían un paquete de medidas mucho más agresivo y disruptivo para el comercio transatlántico.
Impacto en la Economía Local y Nacional
Si bien estas tensiones comerciales se desarrollan entre potencias mundiales, sus efectos pueden sentirse a nivel global. Para una economía abierta como la de Chile, y por extensión para comunidades como Cabrero y la Región del Biobío, las disputas arancelarias pueden influir a mediano y largo plazo en los precios de bienes de consumo importados y en la competitividad de productos de exportación clave para nuestra zona, como los forestales y agrícolas.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




