El presidente de EE.UU., Donald Trump, prepara una nueva ofensiva arancelaria contra 60 países, tras imponer tasas a Brasil y Canadá. La medida busca anticiparse al fin de los aranceles universales y podría tener repercusiones en la economía global y local.
Este jueves 23 de julio de 2026, la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que ultima una nueva ola de aranceles comerciales dirigidos individualmente a unos 60 países. Esta medida se produce en un contexto de creciente tensión comercial, tras la reciente imposición de gravámenes del 25% a Brasil y de hasta el 50% a Canadá, y busca anticipar el vencimiento de las tasas universales este próximo viernes.
Una Estrategia en Medio de la Presión
El presidente Trump recurre nuevamente a los aranceles como herramienta política en un momento complejo de su segundo mandato, marcado por las tensiones con Irán y un creciente descontento ciudadano con sus políticas. La imposición de estas barreras comerciales parece ser una respuesta directa para reafirmar su agenda económica proteccionista ante las dificultades.
En menos de una semana ha impuesto tasas del 25% a un gran catálogo de productos importados de Brasil y de hasta el 50% a Canadá.
Impacto Global y Repercusiones Locales
La decisión de aplicar aranceles individuales por país surge tras un revés del Tribunal Supremo que limitó la aplicación de tasas universales. Con el vencimiento de estas últimas, la Casa Blanca opta por una estrategia más focalizada pero igualmente disruptiva para el comercio mundial. Para comunidades como la de Cabrero y la Región del Biobío, cuya economía está ligada a la exportación de productos como la madera y la fruta, la inestabilidad en los mercados internacionales puede traducirse en un desafío para la competitividad y el empleo local, además de afectar el precio de bienes importados.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




