El ex primer ministro ultraconservador reaccionó así después de que la Fiscalía incautara los servidores de su partido, Fidesz. La crisis se agudiza con la dimisión del Fiscal General del Estado, nombrado durante su mandato.
Este miércoles 22 de julio, el ex primer ministro húngaro, Viktor Orbán, calificó a Hungría de ‘régimen autoritario’ tras una serie de acciones judiciales contra su partido, Fidesz. La declaración del líder ultraconservador se produce luego de que la Fiscalía allanara el martes la sede de los centros de datos de su formación política, incautando servidores, y tras la posterior dimisión del fiscal general del Estado, Gábor Bálint Nagy.
Reacción del nuevo gobierno
El nuevo primer ministro, Péter Magyar, quien lidera un proceso de ‘transición democrática exprés’ para distanciarse de la era Orbán, celebró la renuncia del fiscal. Magyar, conocido por su tono desafiante, se refirió a Nagy como ‘otro títere de Orbán que obstaculizaba el cambio de régimen’ y lanzó una pregunta en sus redes sociales.
Señoras y señores, ¿quién será el próximo?
El fin de una era
La salida de Gábor Bálint Nagy, nombrado por el propio Orbán, es vista como un paso más en el desmantelamiento del sistema de gobierno anterior, que había generado alarmas en la Unión Europea por su deriva antidemocrática y acusaciones de corrupción. La acción de la Fiscalía y la renuncia del fiscal marcan un punto de inflexión en la tensa transición política que vive el país centroeuropeo.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



