A pesar de bombardeos, crisis económica y racionamiento de combustible, no se registran protestas en Rusia. Aunque la popularidad de Vladímir Putin ha disminuido, tres de cada cuatro ciudadanos aún aprueban su gestión, respaldada por un fuerte aparato de seguridad.
Este 18 de julio de 2026, Rusia enfrenta una compleja situación interna marcada por los efectos de la guerra, que incluyen bombardeos a refinerías, una severa crisis económica y racionamiento de combustible. A pesar de estos problemas, no se han registrado protestas masivas contra el gobierno de Vladímir Putin, cuya popularidad, aunque ha disminuido drásticamente, se mantiene con la aprobación de tres de cada cuatro rusos, según sondeos recientes.
Un Descontento Silencioso
La vida cotidiana en diversas ciudades rusas se ha visto alterada por gigantescas columnas de humo sobre refinerías atacadas, bloqueos intermitentes de Internet y reclutamientos forzosos que afectan a miles de familias. La crisis económica ha erosionado el poder adquisitivo y la estabilidad, llevando al gobierno a implementar medidas impopulares como el racionamiento de gasolina en pleno periodo estival.
Nada de esto ha provocado manifestaciones en Rusia y nadie las espera.
El Respaldo a Putin y el Aparato de Seguridad
Aunque la popularidad del mandatario ha caído, el respaldo de una gran mayoría de la población sigue siendo un pilar fundamental de su poder. Analistas señalan que este apoyo, sumado a un formidable aparato de seguridad compuesto por aproximadamente dos millones de agentes, disuade cualquier intento de disidencia organizada y garantiza la estabilidad del régimen en medio de la creciente presión interna y externa.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



