La revista Forbes investiga las crecientes críticas sobre un supuesto trato preferencial a la selección argentina en el Mundial 2026, tras su polémico triunfo sobre Egipto. La FIFA y el técnico Scaloni niegan las acusaciones.
La prestigiosa revista estadounidense Forbes ha entrado de lleno en la polémica del Mundial 2026, publicando un análisis sobre las crecientes acusaciones de un supuesto favoritismo de la FIFA hacia Lionel Messi y la selección argentina. La controversia alcanzó su punto más álgido este 15 de julio de 2026, tras la victoria de Argentina por 3-2 sobre Egipto, un partido que ha dejado una estela de dudas y reclamos formales.
La queja de Egipto que encendió la polémica
El descontento fue expresado con vehemencia por el entrenador de Egipto, Hossam Hassan, quien no dudó en manifestar su frustración tras la eliminación de su equipo. El técnico apuntó directamente a un presunto interés del organismo rector del fútbol por mantener a la estrella argentina en el torneo.
Fue injusto. Sufrimos una injusticia. Quizás querían que Messi siguiera en carrera.
La postura del entrenador fue respaldada por la Federación Egipcia de Fútbol. En un comunicado, la entidad afirmó que “no puede permanecer en silencio” y señaló que “varios incidentes clave generaron serias preocupaciones y dejaron profundas dudas sobre la consistencia y la justicia de decisiones que influyeron directamente en el desarrollo del partido”. Las críticas también apuntan a que el equipo de Lionel Scaloni llegó a semifinales sin haber enfrentado a ninguna selección ubicada entre las 13 primeras del ranking mundial.
La respuesta de Argentina y la FIFA
Desde el lado argentino, el técnico Lionel Scaloni desestimó las acusaciones, enmarcándolas en un debate recurrente y amplificado por el entorno digital. “Sinceramente, la gente lleva mucho tiempo diciendo ese tipo de cosas sobre Argentina. Las redes sociales magnifican todo. Ahí comienzan los debates, pero no hubo favoritismo”, respondió el estratega.
La FIFA también salió al paso de las sospechas a través de su jefe de arbitraje, Pierluigi Collina, quien defendió la integridad de su estamento. “El debate constructivo sobre las decisiones siempre será parte del fútbol, pero las acusaciones sin fundamento no tienen lugar en nuestro deporte”, señaló Collina, remarcando que “nadie puede afirmar que el arbitraje de la FIFA pueda ser influenciado por alguien, ni siquiera por el presidente de la FIFA”.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de cooperativa.cl.




