El periodista franco-marroquí Ali Lmrabet fue arrestado el domingo al llegar a Tánger desde Barcelona. Su esposa, Laura Feliu, afirma que se encuentra incomunicado y que él considera su detención un ‘secuestro’, alertando sobre la libertad de prensa.
El periodista franco-marroquí Ali Lmrabet fue detenido y permanece incomunicado desde la tarde del pasado domingo 12 de julio, tras aterrizar en el aeropuerto de Tánger en un vuelo procedente de Barcelona, ciudad donde reside. Este hecho ha generado una inmediata preocupación en la comunidad internacional sobre el estado de la libertad de prensa en Marruecos.
Declaraciones desde su entorno cercano
En una conversación telefónica, su esposa, Laura Feliu Martínez, quien es profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Barcelona, confirmó que ha podido hablar con él dos veces desde su arresto. ‘He podido hablar dos veces con él. Está sereno y firme en sus convicciones’, señaló Feliu Martínez, transmitiendo la entereza del periodista ante esta difícil situación.
Ali se considera secuestrado por el ejercicio de su profesión.
Un precedente preocupante para la prensa
La detención de Lmrabet es vista por su entorno como un intento de las autoridades marroquíes de silenciar las voces críticas, incluso aquellas que operan desde fuera de sus fronteras. ‘Ahora Marruecos también trata de controlar a los periodistas que publican desde el exterior’, afirmó su esposa, destacando una preocupante escalada en la presión sobre los profesionales de la comunicación. Este caso pone de relieve los desafíos que enfrentan los periodistas que informan sobre la realidad política y social del país norteafricano.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.



