A siete meses de su adjudicación, la construcción del embalse Zapallar en el río Diguillín no presenta avances, generando incertidumbre entre los agricultores. Permisos ambientales y arqueológicos pendientes son la causa, aunque una reciente reunión con el MOP ha renovado las esperanzas.
A siete meses de que la Contraloría General de la República tomara razón de su adjudicación, la construcción del embalse Zapallar en el río Diguillín sigue sin iniciar, generando una creciente inquietud entre los regantes de San Ignacio y El Carmen. Pese a la ceremonia de primera piedra en febrero, la falta de movimiento de maquinaria se debe a permisos sectoriales pendientes, aunque una reunión clave sostenida este viernes 10 de julio entre el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y los agricultores ha renovado las esperanzas de que el proyecto, vital para la seguridad de riego de la zona, finalmente despegue.
Trabas administrativas y preocupación local
La empresa china China International Water & Electric Corporation (CWE), adjudicataria de la obra por un monto de $158.778 millones, no ha podido instalar faenas debido a dos obstáculos principales. Según explicó Juan Carlos Villagra, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Diguillín (JVRD), está pendiente la presentación del plan de manejo de bosque nativo ante la Conaf y, simultáneamente, se espera la resolución del Consejo de Monumentos Nacionales sobre hallazgos arqueológicos en la zona.
“Estamos inquietos porque se ha demorado más de lo que nosotros esperábamos. Pero de acuerdo con la información que tenemos se están obteniendo todos los permisos sectoriales”, manifestó el dirigente, quien lamentó la lentitud en los procesos y la falta de información oficial durante meses, lo que generó dudas sobre la continuidad del anhelado proyecto.
La crítica del Gobernador Regional
La situación escaló a nivel regional, con el gobernador Óscar Crisóstomo calificando el estancamiento como un golpe al futuro de Ñuble.
La paralización y el nulo avance de las obras del embalse Zapallar es una situación de la máxima gravedad que hoy golpea directamente el futuro de nuestra región. Estamos hablando de un proyecto estratégico, indispensable para garantizar la seguridad hídrica y el desarrollo productivo de cientos de familias agricultoras en Ñuble que no pueden seguir esperando soluciones en el papel.
Una mesa de trabajo que reactiva la esperanza
El punto de inflexión ocurrió este viernes 10 de julio en Bulnes, cuando el MOP reactivó la mesa de trabajo público-privada. En la cita participaron asesores ministeriales, directivos de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) y los principales representantes de los regantes y comités Pro Embalse.
Tras el encuentro, el balance fue positivo. “Quedamos conformes (…) da la impresión de que ahora el proyecto va y que le están poniendo las energías para que resulte”, resumió Villagra. El líder de los regantes admitió que llegaron “a tener dudas de que el embalse se iba a concretar”, pero que tras la reunión se sienten ilusionados. “Nos aseguraron absolutamente que el proyecto va, que no hay ninguna duda de que están de cabeza en ello y yo creo que ahora sí están convencidos”, concluyó.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de ladiscusion.cl.




