Una nueva investigación de la Universidad de Concepción muestra diferencias drásticas en la capacidad de infiltración del suelo, desde más de 300 mm/h en Bajo Cifuentes hasta solo 11 mm/h en Trongol Alto, un dato clave para la gestión de crecidas en la región.
Estudio Clave para la Gestión del Agua en la Región
Un reciente estudio de la Universidad de Concepción ha puesto de manifiesto la crítica variabilidad en la capacidad de absorción de agua de los suelos en la cuenca del río Carampangue, un factor esencial para entender y prevenir crecidas. La investigación, presentada como tesis por el ahora ingeniero civil Yerson Alejandro Ríos Soto, ofrece una herramienta fundamental para la gestión de recursos hídricos y el diseño de infraestructura en la provincia de Arauco y sus alrededores.
Resultados Contrastantes en el Terreno
El análisis se basó en ensayos de infiltración realizados con el método de anillo simple y en la caracterización de los suelos de la cuenca. Los datos recopilados, junto con el análisis de lluvias de 19 estaciones meteorológicas, permitieron ajustar un modelo matemático avanzado para predecir el comportamiento del agua durante una tormenta. Los hallazgos revelaron una diferencia abismal en la capacidad del suelo para absorber la lluvia.
La investigación observó una variabilidad importante en la infiltración; por ejemplo, en Bajo Cifuentes se encontraron tasas de infiltración superiores a 300 mm/h, mientras que en Trongol Alto se encontraron valores cercanos a 11 mm/h, atribuidos principalmente a la compactación superficial de los suelos.
Implicancias para la Gestión de Riesgos y Recursos Hídricos
Esta marcada diferencia en la infiltración tiene consecuencias directas. Un suelo poco permeable, como el de Trongol Alto, genera mucha más agua corriendo por la superficie (escorrentía) ante una misma cantidad de lluvia, aumentando el riesgo de inundaciones repentinas. Por el contrario, suelos como los de Bajo Cifuentes actúan como una esponja natural, mitigando el efecto de las tormentas.
El balance hídrico realizado en el estudio permite estimar la generación de escorrentía en función de la humedad que ya tiene el suelo y sus características físicas. Esto se traduce en una herramienta práctica y valiosa para las autoridades y planificadores a la hora de diseñar obras hidráulicas, como puentes o canales, y para desarrollar estrategias de gestión de cuencas que protejan a las comunidades locales.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de repositorio.udec.cl.




