En Johannesburgo, grupos civiles han intensificado sus acciones, pasando de las marchas a registrar viviendas en busca de inmigrantes indocumentados. Las protestas, que se anuncian semanales, buscan presionar al gobierno para que endurezca sus políticas.
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Este jueves, en el barrio obrero de Katlehong, Johannesburgo, la tensión social ha escalado a un nuevo nivel. Un centenar de manifestantes de grupos antiinmigración han comenzado a realizar búsquedas ‘puerta a puerta’ de extranjeros en situación irregular, marcando un giro en sus métodos de protesta. Con cánticos en zulú y banderas sudafricanas, los grupos han prometido repetir estas acciones cada semana para exigir al gobierno de Cyril Ramaphosa la expulsión de todos los inmigrantes indocumentados del país.
Un Clima de Miedo en los Barrios
El avance de los manifestantes se percibe primero como un rumor lejano que se cuela entre las casas bajas del este de Johannesburgo. La escena, marcada por el temor, muestra a residentes como una joven que cierra apresuradamente la puerta de su humilde vivienda al paso de la marcha. Los participantes, por su parte, recorren el barrio en un ambiente de intimidación.
Un centenar de personas que agitan bastones de madera en el aire, ondean banderas sudafricanas, bailan y entonan eslóganes en zulú en contra de la inmigración irregular.
Presión Semanal sobre el Gobierno
La decisión de salir a las calles cada jueves representa una nueva estrategia para ejercer presión directa y continua sobre la administración sudafricana. Estas acciones son la culminación de meses de marchas, amenazas y agresiones contra la población extranjera, evidenciando una preocupante ola xenófoba que recorre el país y que ahora se materializa en la búsqueda activa de personas en sus propios hogares.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




