El delantero francés se refirió a la eliminación de su amigo Achraf Hakimi en cuartos de final, asegurando que la competencia profesional está por sobre la amistad dentro del campo de juego, aunque admitió que será duro verlo en el camarín.
El delantero estrella de la selección francesa, Kylian Mbappé, marcó una clara diferencia entre la rivalidad deportiva y la amistad personal este jueves 9 de julio, tras la victoria de su equipo sobre Marruecos que los instaló en las semifinales del Mundial 2026. Al ser consultado por la visible tristeza de su amigo y capitán marroquí, Achraf Hakimi, Mbappé fue categórico al afirmar que la competencia no permite sentimentalismos.
La Cancha vs. el Camarín
En declaraciones a la transmisión televisiva, el atacante galo explicó la mentalidad que adopta durante un partido de alta competencia. “Yo estoy aquí para ganar, él también estaba aquí para ganar, pero es cierto que cuando vuelva a verlo en el camarín me va a afectar porque es un amigo muy cercano para mí”, sostuvo Mbappé, diferenciando el campo de juego del espacio personal.
El jugador del PSG profundizó en su sentir, reconociendo la dificultad del reencuentro post-partido. “Va a ser más duro cuando lo vea en el camarín, porque ahí volvemos a ser seres humanos. Volvemos a ser amigos, pero acá no”, insistió, dejando una frase que resume su enfoque profesional.
Acá en la cancha no hay lugar para los sentimientos.
Un Gesto que Precedió a las Palabras
A pesar de la dureza de sus declaraciones, la jornada terminó con una imagen que habla del profundo lazo entre ambos jugadores. Minutos antes de su entrevista, y apenas sonó el silbato final, las cámaras de televisión y los reporteros gráficos captaron a Mbappé acercándose a un desconsolado Hakimi para abrazarlo y consolarlo en medio del campo. El gesto se repitió con el arquero marroquí, Yassine Bono, demostrando que, más allá de la rivalidad, el respeto y la amistad prevalecen.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de cooperativa.cl.




