Un grupo de 55 parlamentarios europeos ha solicitado formalmente a las federaciones de fútbol que pidan a la FIFA una investigación sobre la anulación de la tarjeta roja al jugador estadounidense Folarin Balogun, tras una presunta intervención del presidente Donald Trump.
Un grupo de 55 eurodiputados ha solicitado formalmente a las federaciones de fútbol europeas que exijan a la FIFA una investigación sobre el rol de Estados Unidos en la anulación de la tarjeta roja del delantero Folarin Balogun durante el Mundial 2026. La polémica surgió después de que el castigo fuera suspendido, presuntamente tras una intervención del presidente estadounidense Donald Trump ante el líder de la FIFA, Gianni Infantino.
La Sombra de la Interferencia Política
El delantero estadounidense fue expulsado en el duelo de dieciseisavos de final ante Bosnia-Herzegovina, lo que en principio le impedía disputar el crucial encuentro de octavos de final frente a Bélgica. Sin embargo, en una controvertida decisión, la FIFA suspendió el castigo, habilitando al jugador. Esta medida desató una ola de críticas y sospechas sobre una posible presión política.
En una carta dirigida a los presidentes de las 27 federaciones de la Unión Europea, los parlamentarios expresaron su profunda preocupación por la integridad del proceso disciplinario del organismo rector del fútbol.
Consideramos que ha llegado el momento de que las federaciones de fútbol europeas —todas ellas federaciones miembro de la FIFA— intervengan y soliciten a la FIFA que investigue los procesos de toma de decisiones mencionados.
Apelando a los Estatutos de FIFA
La iniciativa, impulsada por los socialdemócratas Lara Wolters y Niels Fuglsang, junto al liberal irlandés Barry Andrews, se fundamenta en los propios estatutos y el Código de Ética de la FIFA. Los eurodiputados recalcaron que el organismo tiene un requisito estricto de neutralidad política y que sus federaciones miembro están obligadas a exigir explicaciones si existen indicios de una infracción.
“Las federaciones miembro están obligadas, en virtud del Código de Ética de la FIFA, a exigir que los altos cargos de la FIFA rindan cuentas si existen pruebas que sugieran que están infringiendo las normas sobre neutralidad política”, insistieron en el escrito. El texto también argumenta que los dirigentes tienen un deber fiduciario que se vulnera cuando se actúa en detrimento de los intereses de la propia FIFA.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de cooperativa.cl.



