La selección egipcia, con una actuación estelar de su capitán, venció 3-1 a Nueva Zelanda por el Grupo F. Tras el partido, el equipo y sus hinchas protagonizaron una masiva y emotiva celebración en las calles de la ciudad canadiense.
Este lunes 22 de junio de 2026, la selección de Egipto marcó un hito en su historia futbolística al conseguir su primer triunfo en una Copa del Mundo. Los ‘faraones’ vencieron por un claro 3-1 a Nueva Zelanda en Vancouver, Canadá, en un partido del Grupo F donde su capitán, Mohamed Salah, fue la figura excluyente con un gol y una asistencia.
Una Fiesta Faraónica en Calles Canadienses
Tras el pitazo final, la celebración trascendió el estadio. En un gesto de cercanía y gratitud, toda la delegación egipcia salió a las calles de Vancouver para festejar junto a los miles de hinchas que se habían congregado para apoyar al equipo. La ciudad canadiense se tiñó de los colores de Egipto en una fiesta espontánea y llena de emoción.
La delegación salió a las calles de Vancouver a compartir con los hinchas egipcios que se encontraban en el lugar después de la memorable victoria de su selección, armando una fiesta que incluyó música y al propio Salah encima de los hombros de un compañero de equipo.
El momento cumbre de la celebración fue cuando Mohamed Salah, visiblemente emocionado, fue alzado en hombros por un compañero, recibiendo la ovación de los presentes que lo aclamaron como un héroe nacional. La imagen del astro celebrando como un hincha más simboliza la importancia de esta victoria para el pueblo egipcio.
Salah: Líder y Figura del Triunfo
La actuación del capitán fue fundamental para asegurar la victoria. Su participación directa en dos de los tres goles demuestra su influencia en el juego y su rol como líder de una generación que finalmente pudo darle una alegría mundialista a su país, rompiendo una larga racha sin victorias en la máxima cita del fútbol.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de cooperativa.cl.



