Teherán declaró clausurado el paso marítimo estratégico este sábado, citando los bombardeos israelíes en Líbano como un incumplimiento de su pacto con Washington. Sin embargo, Estados Unidos niega la clausura, elevando la incertidumbre en la región.
Este sábado, Irán anunció el cierre del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, en respuesta a los continuos bombardeos de Israel en el sur de Líbano. La decisión, calificada por Teherán como un “primer paso”, se produce apenas días después de un acuerdo preliminar con Estados Unidos para desescalar el conflicto. No obstante, el gobierno estadounidense, a través de su vicepresidente J. D. Vance, ha desmentido la clausura, generando incertidumbre sobre el estado real del paso.
Incumplimiento de Pacto y Víctimas
El mando militar conjunto de Irán argumenta que la medida responde a la “negativa” de Israel “a retirarse de los territorios del sur del Líbano”. Según Teherán, los ataques israelíes, que este sábado causaron otras 25 muertes, constituyen un “incumplimiento flagrante” del pacto provisional firmado con Washington. Dicho acuerdo establecía el cese de los combates y el respeto a la “integridad territorial” de Líbano.
La clausura del estrecho se justifica por el “incumplimiento flagrante” del pacto que supone que Israel siga bombardeando en Líbano.
Postura Contradictoria de Estados Unidos
A pesar de la contundente declaración iraní, la situación permanece incierta. Tanto el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, como el Mando Central de EE. UU. (CENTCOM), han insistido públicamente en que el paso marítimo sigue abierto al tránsito. Esta discrepancia entre las declaraciones de las partes involucradas añade una capa de complejidad y riesgo a la ya volátil situación geopolítica de la región, con potenciales repercusiones para la economía global que dependen del libre tránsito por esta vía.
Redacción Cabrero en Línea basándose en información de elpais.com.




