La Corte de Apelaciones de Concepción acepta querella de capítulos contra el exfiscal de Los Ángeles, Rodrigo Durán, abriendo la puerta a medidas cautelares en una investigación que sacude los cimientos del sistema judicial del Biobío y expone una compleja red de corrupción.
Concepción, 15 de junio de 2026. Un sismo de proporciones sacude los cimientos del sistema judicial en la provincia del Biobío. La Corte de Apelaciones de Concepción ha dado un paso decisivo al aceptar la querella de capítulos contra el exfiscal de Los Ángeles, Rodrigo Durán, imputado por los graves delitos de asociación criminal, violación de secreto y negociación incompatible. Esta resolución, unánime de la Quinta Sala del tribunal de alzada penquista, es más que un mero trámite; es la llave que habilita al Ministerio Público para solicitar medidas cautelares, marcando un antes y un después en una investigación que amenaza con destapar una de las redes de corrupción más complejas en la región.
La indagatoria, liderada por la Fiscalía de Ñuble –una elección estratégica para asegurar la imparcialidad y evitar conflictos de interés dada la influencia del exfiscal en la zona del Biobío, según protocolos del Ministerio Público–, ha puesto en la mira a una intrincada red que, presuntamente, operaba desde el corazón de la administración de justicia penal en Los Ángeles. Además de Durán, la causa involucra a su esposa, la abogada Andrea Romero; la socia de esta, Susana Cortés; y el marido de esta última, el exdefensor Patricio Gutiérrez, entre otros siete formalizados, incluyendo funcionarios judiciales y clientes.
Para el ciudadano de a pie, especialmente para los vecinos de Cabrero y de toda la provincia del Biobío, este caso no es un asunto lejano. Es un golpe directo a la confianza en las instituciones que deben garantizar la justicia y el orden.
Cuando quienes están llamados a impartir y proteger la ley son los mismos que la vulneran, la fe en el sistema se resquebraja, dejando una herida profunda en la cohesión social y en el sentir de que todos somos iguales ante la justicia.
La ‘querella de capítulos’ es un mecanismo legal de alta relevancia. Como explican expertos en derecho procesal de la Universidad de Concepción, es un procedimiento especial exigido por la ley para poder formalizar y solicitar medidas cautelares contra ciertos funcionarios de alto rango, como fiscales o jueces. Su aceptación no es trivial; requiere que existan antecedentes sólidos que permitan inferir una participación probable del querellado en los hechos, lo que subraya la seriedad de las acusaciones que pesan sobre Durán.
El Jefe de la Unidad de Asesoría Jurídica de la Fiscalía de Ñuble, Francisco Soto Donoso, destacó la importancia de esta resolución, calificándola como un “trámite esencial” para el avance de la causa. La investigación cuenta además con la colaboración de la Brigada Investigadora de Delitos Económicos (Bridec) de la PDI de Ñuble, cuya pericia es fundamental para desentrañar los complejos hilos financieros y de influencia que caracterizan a los delitos de cuello blanco como la negociación incompatible y la asociación ilícita, según informes institucionales de la PDI Chile.
La sombra de esta red de corrupción se extiende aún más, alcanzando a la jueza de Garantía de Los Ángeles, Cherie Palomera, también imputada en el marco de esta misma investigación. La situación de Palomera se complejizó aún más el viernes pasado, cuando el Tribunal Constitucional declaró inadmisible un recurso de inaplicabilidad por inconstitucionalidad que había presentado, según documentó el medio nacional La Tercera. Este revés legal la deja en una posición aún más vulnerable y evidencia la magnitud de la crisis institucional que se gesta en la zona.
Casos de esta envergadura, aunque no frecuentes, tienen un impacto devastador en la percepción pública. Según el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, si bien Chile ha mantenido una posición relativamente sólida en la región, la aparición de escándalos que involucran a actores del sistema judicial erosionan gravemente la confianza ciudadana, afectando la legitimidad de las instituciones democráticas. La transparencia y la celeridad en la resolución de este tipo de casos son cruciales para restaurar esa confianza y asegurar que la justicia, en efecto, no solo sea imparcial, sino que también lo parezca.
Mientras dos de las abogadas imputadas ya cumplen prisión preventiva, y el resto de los formalizados están bajo otras medidas cautelares, la aceptación de esta querella de capítulos contra el exfiscal Durán abre un nuevo capítulo en esta compleja trama. La comunidad de Cabrero y de todo el Biobío espera con atención que la verdad salga a la luz y que la justicia actúe con todo su rigor, garantizando que nadie, por alto que sea su cargo, esté por encima de la ley.




